Hace poco hablábamos en este blog de un novedoso sistema para cultivos de hierbas en espacios mínimos, bueno hoy le toca el turno a la hierbas y papel en la preparación de aderezos para nuestros platos.

Saber comer implica saber manipular los alimentos en la cocción y uno de los puntos fundamentales este arte, consiste en saber sazonar y combinar los sabores de los alimentos. La cocina moderna tiene un vasto abanico de posibilidades en cuanto a hierbas deshidratadas y conservantes artificiales de todo tipo. Pero considero que los mejores sabores siempre están en alimentos y hierbas frescas.
No hay nada más agradable a los sentidos que el olor a perejil u orégano que desprenden ciertas salsas. Esto no sólo alimenta al apetito, sino que representa un aliciente para el alma.
El orégano, el romero, la albahaca y el ají son algunas de las hierbas que bien se lucen al usarlas frescas en nuestras comidas.
El orégano fresco es un buen aromatizante de pizzas, salsas y vinagretas. Y para realzar su sabor, nada mejor que picar algunas hojitas antes de servir la comida en la mesa.
El ají fresco es una hierba libre decolesteroly grasas saturadas, lo que la convierte en la elegida a la hora de condimentar las comidas.
La albahaca es ideal para sazonar pescados y realizar comidas ligeras como huevos revueltos u omelettes. Su sabor refrescante es mucho más sabroso cuando se pican unas cuantas hojitas y se las espolvorea en la comida. También es ideal para saborizar aceites y vinagretas.
Todas las hierbas nombradas sirven para preparar aderezos que acompañen ensaladas o carnes magras.
Publicado por
monica kreibohm