jun
13
2007
Todo gourmet que se precie de tal sabe que a la hora de tener comensales o de sentarse a comer hay una serie de reglas por cumplir. Existe un protocolo, que está bien vivo y coleando, el cual acatar hace bien para no pasar papelones.

En principio, cuando está invitado a un almuerzo o cena tiene que ser puntual, habiendo confirmado previamente la asistencia. Se recomienda no llevar vino ni postre, a menos que ya se haya arreglado con el anfitrión. En caso de llevarlos, estos productos deben estar seleccionados de acuerdo al menú, porque bebida y comida deben maridar entre sí. Al día siguiente se agradece la invitación.
En caso de ser anfitrión -la persona que tiene convidados a su mesa- es importante estar en todos los detalles pero sin llegar a molestar. Se debe pensar en el bienestar de sus invitados, antes que en el suyo, y procurar la felicidad de éstos.
Hay que estar atentos de que haya comida y bebida en cantidad suficiente, sin insistir en que coman y beban más de lo ellos deseen, ya que esto puede agobiar a una persona que tiene poco apetito. Es importante tener un aspecto alegre y relajado con sus invitados, aunque haya realizado un sumo esfuerzo para organizar todo.

Por último, es relevante agradecer los obsequios recibidos. Si son flores, colocarlas en un sitio visible, y si se trata de bombones, vinos, licores o algún postre, ponerlos en la mesa siempre que esto sea posible.
Una vez todos ubicados en la mesa, y aunque parezca tonto, hay que saber que está prohibido hablar de política, religión, sexo, fútbol, enfermedad y trabajo. Conviene hacerlo de arte, música, viajes, etc.
Ya dispuestos a comer, no hay que pedir el salero o pimentero si no están en la mesa, al menos que se pruebe la comida y esté muy sosa. En caso de quedarnos con hambre, se repite si la fuente está en la mesa.

Las botellas nunca van en la mesa, salvo el vino, sino que quedan en un mueble auxiliar. Las ensaladas van condimentadas desde la cocina, por lo que el vinagre y elaceiteno van en la mesa.
La servilleta va sobre la falda y con la puntas en dirección a las rodillas. En caso de levantarse se dejan sobre la silla y en caso de retirarse se deja obre la mesa hecha un bollito. Los cubiertos se utilizan desde afuera hacia dentro, y mientras se come el tenedor se cruza sobre el cuchillo con los dientes hacia abajo, cuando se termina se dejan en paralelo.
Una vez sabido esto, sólo queda disfrutar y degustar los sabores hasta el extremo del placer.
Publicado por
Daniela CeccatoPor favor informarme si cuando termino de comer debo acomodar el asiento nuevamente debajo de la mesa? o esto lo tienen que hacer los meseros una vez nos retiremos.
