Los gobiernos y los expertos en salud y nutrición ya no saben qué hacer para parar la epidemia de obesidad. Haciendo uso del popular refrán de “la letra con sangre entra”, un grupo de científicos británicos está trabajando en un proyecto para aplicar impuestos elevados a los alimentos altos en grasa.

El informe presentado por el grupo de nutricionistas sostiene que aplicar estos gravámenes a los alimentos hipercalóricos podría salvar 30.000 vidas al año en Gran Bretaña y reducir los casos de enfermedades cardiovasculares.
Los alimentos que sufrirían este impuesto serían los que contienen altos niveles de grasas saturadas, azúcares y sal, y que son consumidos por la cuarta parte de la población del Reino Unido que es obesa.
Parece ser que la realidad no sirve para tomar conciencia en la alimentación, por eso se recurriría al bolsillo de los consumidores, pero la Federación de Alimentación y Bebidas ya ha rechazo la propuesta por considerarla “sin sentido“. Además estos impuestos castigarían a alimentos sanos como el queso.
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monica kreibohm[...] Esta es la propuesta del alcalde de Varallo Sesia para combatir de la obesidad en su ciudad. En esta línea, ya hemos visto varias estrategias, como la de Reino Unido, donde la propuesta era poner impuestos más altos a la industria de alimentos ricos en grasas. [...]
