mar
14
2008

Uno piensa que cuando hace un caldo o sopa suculenta está libre de las grasas, pero justamente los caldos, cuando tienen muchos alimentos de origen animal, son un fuente rica en grasas poco saludables.
No tienes por qué renunciar al sabor de un caldo hecho con todo, para hacerlo un poco más sano puedes desgrasarlo, reduciendo así el aporte de grasas pesadas de digerir y asimilar.
La mejor estrategia es que prepares hoy el caldo que consumirás mañana. Lo haces de la forma tradicional agregando cuanto ingredientes venga a tu gusto y luego de acabar la cocción lo dejas enfriar a temperatura ambiente, con la olla tapada y en un lugar fresco, no expuesto a más de 25 grados. Al otro día verás que la grasa se ha acumulado como una película que puedes ir sacando con la espátula todo.
La otra opción que tienes es desgrasar el caldo en caliente, pasándolo por una tela fina, pero esta operación es un tanto riesgosa por el peligro a quemarte. Además los trozos de verduras y carnes no logran soltar toda la grasa que contienen como en el proceso anterior.
Etiquetas caldos, caliente, desgrasar, frío, sopas, técnicas, Trucos de Cocina
Categoría Comida Sana, Trucos de Cocina
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Publicado por
monica kreibohm