La cola de caballo es una planta rica en saponósidos, taninos, vitamina C, flavonoides, alcaloides y sales minerales; a la cual se le atribuyen propiedades diuréticas, revitalizantes y remineralizantes.

Comúnmente se la usa para eliminar la retención de líquidos y es indicada para tratar afecciones renales e inflamaciones de la vejiga urinaria y de la próstata, pero a pesar de tratarse de una planta debe ser usada bajo control y prescripción médica ya que su ingesta excesiva culmina en una pérdida de nutrientes.

Lamentablemente como la eliminación de líquidos se traduce en un menor peso en la balanza, muchos usan los diuréticos pensando que sirven para adelgazar. Contrariamente a lo que esta gran cantidad de personas cree,  se pesa menos no por una pérdida de grasa sino por la eliminación de líquidos, volumen que se recupera cuando se ingiere agua. Además el  uso indiscriminado trae severas consecuencias al organismo.

Una sobredosis de cola de caballo causa fiebre, ritmo cardiaco anormal, dificultad para caminar y debilidad muscular; por otra parte está contraindicada para enfermos condiabetestipo II, mujeres embarazadas lactantes o niños pequeños.

Quienes tengan gota o problemas de hígado o corazón deben ser muy precavidos con esta sustancia ya que tiene la capacidad de agravar el cuadro.

Por si fuera poco, la mayoría de los productos adelgazantes que prometen milagros incluyen en su composición varias sustancias diuréticas lo que puede llevar a una deshidratación y desequilibrio de los electrolitos con consecuencias nefastas para el organismo.

Referido: Consumer

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