Lácteos en la dieta mediterránea
La dieta mediterránea es la dieta del aceite de oliva y del pescado azul, es la imagen más marcada que tenemos de ella. ¿Pero que rol juegan los lácteos en ella? Como toda dieta que apuesta por lo saludable, la dieta mediterránea no pude dejar de lado a la leche y sus derivados.
Los principales lácteos en esta dieta son el yogur y el queso fresco, dos productos ricos en calcio que pueden reemplazar a la leche de vaca y que son muy versátiles a nivel culinario. El yogur y el queso presentan una ventaja adicional muy importante: la lactosa ha sido parcialmente metabolizada en su elaboración, por lo que el riesgo de intolerancia a la lactosa es menor. La intolerancia a la lactosa es un problema muy grave –alrededor de 15% de españoles lo padece-, pues produce vómitos, espasmos abdominales, infecciones respiratorias, problemas cutáneos y propensión a los resfriados. Solución: decirle adiós a la leche y sus derivados. Pero hay un lácteo que bien a sacar la cara por sus hermanos: el yogur, el lácteo más evolucionado de todos. El yogur reconstituye la flora intestinal, protege la mucosa gástrica, refuerza el sistema inmune y mantiene a raya a los lípidos en la sangre. Y encima, es delicioso. Por ello, tiene un lugar de honor en la dieta mediterránea. Envía a Facebook / Envía a Twitter |
Publicado por Miranda en - Ingredientes, Dieta mediterránea el 19 Noviembre, 2008



