Cerezas y Guindas, las frutas de la sensualidad
![]() De seguro ya han oído hablar o comido en alguna ocasión una cereza o una guinda ya sea en tragos largos o como decoración en alguna torta. Ambas frutas son de la familia de los árboles de las Rosáceas, siendo el cerezo y el guindo sus respectivos gestores. Por esto mismo de formar parte de esta gran familia existen muchísimas variedades de cerezas. Originarias del las zonas del Mar Caspio y Mar Negro se fueron expandiendo por toda Europa hasta llegar a Asia, llegando a cultivarse hoy en día en Alemania, Italia, Estados Unidos, Francia, España y hasta en Rusia. Refiriéndonos a lo que realmente interesa, su valor nutricional, podemos decir que las cerezas y guindas poseen gran cantidad de hidratos de carbono y fructosa, sin dejar de lado un significante aporte de fibra que mejorará en gran medida el aparato digestivo, específicamente el tránsito intestinal. Considerando las vitaminas, no son frutas de grandes cantidades, sino mas bien tienen apenas algunas sustancias de vitamina C y provitamina A. El punto fuerte real de la cereza y la guinda es el contenido de los denominados flavonoides y ácido elágico, dos potentes e importantes antioxidantes. Potasio, magnesio y calcio son distintos minerales que también en diversos porcentajes podremos encontrar en ellas. Siendo beneficiosos para el sistema nervioso (el potasio ayuda al impulso nervioso y la actividad muscular) se recomiendan generalmente para todo tipo de dietas o en rutinas de ejercicios. De esta manera, la cereza y la guinda si bien no son frutas comunes de una sobremesa por si solas, se pueden encontrar en distintos tipos de recetas como postres helados, mermeladas, tartas o tortas. Envía a Facebook / Envía a Twitter |




pongan el peso real de la cereza