oct
23
2007
La creencia popular decía que el gusto de cada persona por tal o cual comida estaba determinado por las normas culturales de su entorno, pero siempre dudé de eso porque no podía explicar como a mi no me gustaba la carne siendo que mi familia es netamente carnívora.

Una investigación del King College, publicada en la BBC, viene a rebatir este mito y establece que el gusto culinario ya está escrito en los genes y depende de la herencia, es decir, cuáles de misabuelospreferían un plato de ensalada que un jugoso filete de res.
El estudio se realizó a 3.000 mujeres gemelas idénticas, arrojando que entre el 41 y 48% de los condicionantes para que nos guste una comida dependen de la genética.
Si bien el estudio no es taxativo, habría que realizar un nuevo estudio que nos de un patrón del ADN vegetariano, ADN carnívoro, ADN netamente italiano (gusto por la pasta) o los ADN golosos, que aman los dulces.
Por mi parte puedo decir que en mi casa todos los genes se diferencian: hay quienes su tentación son los dulces, otros que no podrían vivir sin un pedazo de carne al día y quienes nos inclinamos por las verduras y frutas, mientras que nuestrosantojosse miden en snacks de todo tipo, bien salados.
Visto en: 2ominutos
Publicado por
monica kreibohm