Adelgazar rápido no es algo que recomiendo porque por experiencia propia sé que bajar de peso de forma brusca produce alteraciones en el organismo que requieren una serie de tratamientos a seguir (estreñimiento, suspensión del ciclo menstrual, etc.).
Lasdietas rápidas te hacen adelgazar como lo prometen debido a la cantidad menor de calorías y la elección de adecuada de alimentos. Sin embargo, una vez terminada la dieta es muy probable que el organismo te pase la factura con el efecto rebote y recuperes el peso perdido.
Las dietas rápidas para adelgazar pueden ser muy perjudiciales para tu salud porque pueden producir serios desequilibrios en tu organismo, tales como: deficiencia de vitaminas, deshidratación, estreñimiento, trastornos menstruales, por mencionar algunos.
Muchas de estas dietas rápidas sí pueden hacerte adelgazar un buen número de kilos en pocos días, pero el problema es que lo hacen a costa de un consumo de alimentos en poca cantidad y con bajo valor nutricional.
Las dietas proteinadas son el tipo de dietas que se basan en reducir el consumo de proteínas para producir la pérdida de peso. Lo cual puede ser discutible, aunque efectivo.
Las proteínas son los nutrientes que nos proveen de energía, pero al reducir su consumo el organismo tiene que recurrir a los depósitos de grasas para obtener energía.
Lee el siguiente artículo para que tengas algunas buenas razones para empezar a tomarte el sobrepeso con calma, pero no por eso con menos interés.
Hacer una dieta exprés de un par de días o semanas puede funcionar. Adiós rollos, qué bell@ y liger@ te sientes, pero al cabo del poco tiempo los kilos regresan y regresan con creces…y encima, acarreando problemas de salud.
Sabemos que las dietas restrictivas o que proponen la ingesta de poca variedad de alimentos más temprano que tarde nos llevan a cometer excesos y sucumbir a la tentación de los antojos.
Por eso es que los psicólogos y nutricionistas recomiendan dietas equilibradas y balanceadas para adelgazar, en donde exista un margen para disfrutar de forma moderada de aquellos alimentos que nos gustan tanto.
Cuidado si tienes entre manos posibles dietas que te dicen que no debes consumir muchas proteínas.
Ninguna dieta que te prohíba un nutriente importante es buena. Te puede pedir que disminuyas tu consumo de grasas e hidratos de carbono, pero no puede quitártelos del todo. En cambio a una dieta que te dice que comas proteínas, dale el visto bueno.
Aprovecha este fin de semana para ponerte al día con tu salud y tu figura. Con la dieta delfin de semana puedes bajardos kilos en estos dos días y empezar la próxima semana más ligero(a) y esbelto(a).
Esta dieta no quema las grasas debido al corto tiempo que dura, lo que hace es eliminar el exceso de líquido acumulado que es responsable de la hinchazón y el aumento del peso corporal.
Cuando uno está haciendo una dieta para bajar de peso rápido, es muy posible que lo logre, pero también en corto tiempo verá que los kilos vuelven y de más.
Eso es lo que se llama el “efecto rebote“, para evitarlo, veamos los hábitos dietarios que ayudan a que este efecto vuelva con frecuencia.
Bastante hemos hablado de las dietas milagros y el efecto rebote, donde después de un régimen estricto en el que sólo sometes a tu cuerpo a consumir menos nutrientes, bajar de peso de forma muy acelerada, terminas con una frustración inmensa y recuperas el doble de kilos.
Además la realidad es devastadora: no sólo ponemos en riesgo nuestra salud, sino que también atentamos contra nuestra economía.
Existen una infinidad de dietas de moda y mitos que nos alejan cada vez más del objetivo principal: estar en el peso adecuado y mantener una alimentación equilibrada.
Las dietas milagro, esas que proponen menos kilos en días, sólo nos llevan al temido círculo vicioso del efecto rebote: dieta muy estrica, trasgresión + atracones, culpa y finalmente no dieta con aumento (mayor) de peso.
Para alcanzar un peso saludable y poder mantenerlo, es importante tener una base de organización y manejo de las cantidades que se consumen. Antes que estar cada x cantidad de tiempo a dieta estricta, lo mejor considerar cambiar ciertos hábitos poco saludables de alimentación para mantenerse en el peso deseado.
Veamos los consejos básicos para evitar el rebote después de la dieta y mantener un peso adecuado, cuyo pilares son la planificación y la moderación.
A todas os habrá agarrado por sorpresa la llegada del verano y con algunos kilos de más. En la desesperación por perder peso y colocarse un bikini, todas recurrimos a las dietas milagro.
No sólo tendremos el mismo problema el año que viene por el efecto rebote de las dietas milagro, sino que con este tipo de dietas estamos poniendo en riesgo nuestra salud. La mejor dieta es una alimentación rica en frutas y verduras + actividad física diaria.
Si sufres de obesidad y necesitas bajar peso rápida y sin el temido efecto yo-yo o rebote, debes ponerte a pensar en la manera realista de hacerlo: no pasar hambre, no hacer un exceso de ejercicio y no intentar fórmulas mágicas. Y por otro lado, tener paciencia, perseverancia y fuerza de voluntad para corregir tus malos hábitos alimenticios.
Bajar varios kilos de peso no debe realizarse como mera vanidad, sino por la necesidad de superar problema de salud relacionados por la obesidad. Asimismo debe realizarse manera gradual para que no sufras trastornos metabólicos, estéticos y psicológicos.
Las dietas milagrosas que producen el indeseable efecto yo-yo de recuperar el peso perdido con creces, también son conocidas como dieta yo-yo, ya que te hacen bajar y subir de peso al ritmo de este juguete.
Estas dietas se ofrecen como la panacea a tus problemas de peso en corto tiempo, pero el precio a pagar, además de la recuperación del peso perdido, son varios problemas de salud por deficiencias nutricionales.
Las famosas dietas milagrosas que te proponen bajar bastante peso en tiempo récord a través de un régimen bajo en calorías (entre 400 a 1000 Kilocaloríasdiarias) y la eliminación de varios alimentos básicos para el buen funcionamiento del organismo, si bien logran su cometido, lo hacen a costa de tu salud.
Cuando las abandonas, no solo terminas con un organismo deteriorado por las deficiencias nutricionales, sino que te expones –por no haber aprendido a corregir los malos hábitos alimenticios- a sufrir del temido efecto yo-yo o rebote, es decir recuperas más kilos de los que perdiste.